«Has reencarnado como nuestro Maestro de Mazmorras. Atrae a tantos aventureros como puedas con su propia codicia. Mediante la exploración y el combate, crea una mazmorra que les extraiga la sangre, el maná y la vida misma». Tras fallecer de una enfermedad terminal en la Tierra, el protagonista despierta ante un joven demonio —el Núcleo de la Mazmorra— que le encomienda esta misión. Sin embargo, en lugar de crear un laberinto letal repleto de monstruos y trampas mortales, decide usar su conocimiento de la cultura japonesa para construir algo completamente diferente: una mazmorra con aguas termales (onsen). Con baños diseñados para el cuidado de la piel y aguas con propiedades rejuvenecedoras, su «mazmorra» se convierte rápidamente en la comidilla de la ciudad. En lugar de guerreros sedientos de sangre, el lugar empieza a llenarse de caballeras, damas nobles e incluso reinas que buscan tratamientos de belleza. Lo que comenzó como un simple plan de gestión se transforma en un fenómeno que remodela la economía, la diplomacia y la cultura de todo el mundo de fantasía.
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