El sicario a sueldo, Lee Ja-kyung. El cañón de su arma siempre atraviesa el corazón con una precisión perfecta, sin margen de error. No importa cuán miserable o despreciable sea el objetivo. Recibe el encargo, mata, cobra. Y ahí termina todo. Porque lo único en lo que confía es en su propia habilidad y en el dinero. Pero un día, recibe de un cliente habitual un encargo inesperado, acompañado de una suma exorbitante. Cinco millones de dólares, a cambio de una sola condición. <Asesinar a Kang Il-hyun y sacar un objeto de su caja fuerte.> El objetivo era el hijo del padrino de la mafia coreana. Kang Il-hyun era un hombre con una mirada aguda y escurridiza, como la de una serpiente. Ja-kyung comienza a caer poco a poco en las trampas que Il-hyun le ha tendido, mientras el cerco alrededor de su cuello se va cerrando. —Fui a Hong Kong por trabajo… y escuché una historia muy interesante. —…… —¿No tiene curiosidad? ¿Sobre cuál es esa historia tan interesante? —Al parecer, alguien está intentando matarme. Y nada menos que en mi propia casa. —Explícate. Después de escucharte decidiré si te creo… o no. ¿Logrará Ja-kyung asesinar a Kang Il-hyun y completar el encargo? ¿O acabará muriendo como un perro? Ha comenzado una lucha entre hombres que, aun muriendo ahora mismo, no tendría nada de extraño.
Sé el primero en comentar
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar y reaccionar con la comunidad
→ Iniciar sesión